Cómo leer a tus plantas de casa y acompañarlas sin sofocarlas ni abandonarlas.
Publicada en endel.org como material educativo sobre plantas que suelen vivir dentro de casas y departamentos. Sin marcas, sin recomendaciones comerciales: solo observación y cuidado.
Especies comunes en espacios interiores, con sus necesidades básicas. Son un buen punto de partida.
Antes de comprar una planta, observa dónde la pondrás: la luz decide más que cualquier otro factor.
Sol que entra por la ventana durante varias horas. Adecuada para cactus y suculentas; quema a las plantas de sombra.
Habitación clara pero sin sol directo. La mayoría de plantas de interior viven bien aquí.
Habitación con luz natural pero ventana lateral o lejana. Sansevieras, pothos, zamioculcas.
Pasillo, baño sin ventana. Pocas plantas sobreviven; zamioculca y sansevieria son las más tolerantes.
Elige lo que ves y obtendrás una posible causa y qué puedes intentar. Es un punto de partida para observar mejor, no un diagnóstico definitivo.
La información aparecerá aquí.
Cuatro pasos que, repetidos cada pocos días, evitan la mayoría de problemas.
Al llegar a casa, mira tus plantas antes que nada. Dos minutos bastan para notar cambios.
Introduce un dedo dos centímetros en la tierra. Es más confiable que mirar la superficie.
Si está seca, riega. Si está húmeda, espera. No hay reglas fijas.
Anota qué regaste y cuándo. Un calendario simple te evita regar de más por distracción.
Mezcla de tierra, materia orgánica y elementos que aportan drenaje, donde crecen las raíces.
Fragmento de tallo o rama que se separa para generar una planta nueva.
Capacidad del sustrato y la maceta para evacuar el agua sobrante.
Claridad natural sin que el sol golpee directamente la hoja.
Temporada en que la planta crece poco. En muchas especies coincide con el otoño e invierno.
Tensión por falta o exceso de agua, visible en hojas blandas, caídas o descoloridas.